San Luis Potosí, S.L.P. 23 de Octubre de 2018
FATCA Y EL SECRETO BANCARIO EN MEXICO
Lidia María Cantú Sánchez, Luciano A. Jiménez Gómez y Juan Gerardo Treviño Ortuño | 29/07/2013

En el siglo XXI, el contexto de la globalización económica y financiera nos permite realizar transacciones de bienes y servicios entre países gracias a las TIC´s (Tecnologías de la Información y Comunicación); esto obliga a disciplinar los intercambios de información y asistencia administrativa entre los Estados de una manera coordinada.

Es por ello que los Estados Unidos de América crean la Foreign Account Tax Compliance Act (FATCA) aprobada por el Senado el  24 de febrero de 2010 y firmada por el presidente Barack Obama el 18 de marzo del mismo año, con el objeto de obtener información de personas y verificar si están declarando la totalidad de los ingresos que reciben, debido a que en la exposición de motivos de esta ley se señala que más de cien billones de dólares fuera de ese país no se encuentran declarados, por lo que surge la necesidad de impulsar el intercambio internacional de información fiscal ya que dentro de sus directrices se encuentra realizar un análisis detallado de cada usuario de servicios financieros y la procedencia de sus recursos extraterritoriales.

Lo anterior, es posible con la colaboración de los gobiernos debido a que aceptan el acuerdo intergubernamental  y las Entidades Financieras del Exterior (EFEs) quienes  a su vez, firman un convenio con el Servicio de Rentas Internas en el que se comprometen a reportar e intercambiar información sensible de sus clientes, sentando las bases para un nuevo marco de cambio de información internacional, evitando  la evasión en paraísos fiscales, el pago de regalías, dividendos o intereses generados en el extranjero.

Hasta ahora los países que han firmado el acuerdo son: Reino Unido, Irlanda, Suiza, Noruega, España, Alemania y México.

Es importante resaltar que el Estado mexicano cuenta con la Ley de Instituciones de Crédito que regula la protección al secreto bancario en su artículo 117,  el cual tiene como finalidad la protección del derecho a la privacidad de sus clientes y usuarios, estableciendo que en ningún caso podrán dar noticias o información de los depósitos, operaciones o servicios, sino al depositante, deudor, titular, beneficiario o a sus representantes legales entre otros, contemplando también excepciones señaladas en el mismo artículo.

El artículo 117 bis de la misma ley reconoce la facultad de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para proporcionar información financiera a las autoridades del exterior para atender los requerimientos que le formulen en el ámbito de su competencia. 

Acorde al principio de supremacía constitucional, contemplado en el artículo 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las leyes federales y todos los tratados internacionales que estén acordes con la misma, celebrados por el Presidente de la República con aprobación del Senado, constituyen la ley suprema de toda la Unión; FATCA no es un Tratado Internacional por lo que no es obligatoria para los ciudadanos y autoridades, por lo tanto el secreto bancario al emanar de una ley federal, como es la Ley de Instituciones de Crédito, así como el artículo 16 párrafo segundo constitucional, garantizan el derecho de protección a los datos personales, prevaleciendo como ley suprema ante FATCA.

Los gobiernos buscan colocarse a la vanguardia, sólo falta adecuar los procedimientos para lograr la transformación integral que buscan, tomado en cuenta que sean adecuadas, respetuosas y que garanticen los derechos humanos, ya que vivimos en una sociedad de la información  y es una realidad que han evolucionado los modelos de vida y, aún a los  inconvenientes a que están asociados, aporta perspectivas positivas en el desarrollo económico, social y humano.