San Luis Potosí, S.L.P. 16 de Diciembre de 2018
LA PRESCRIPCION
PAULINA RAMÍREZ ARÉVALO | 04/06/2018

La prescripción es un medio de adquirir bienes o de librarse de obligaciones, mediante el transcurso de cierto tiempo, y bajo las condiciones establecidas por la ley. Esta acción se encuentra regulada en el Código Civil federal dentro de los artículos 1135 al 1180 y en el Código Civil del estado de San Luis Potosí dentro de los artículos 1080 al 1125.

 

Existen dos tipos de prescripción la primera: prescripción positiva, es la adquisición de bienes en virtud de la posesión, la segunda: prescripción negativa, es la liberación de obligaciones por no exigirse su cumplimiento.

 

En los artículos 1137 del Código Civil federal y 1082 del Código Civil de San Luis Potosí  dice que sólo pueden prescribirse los bienes y obligaciones que están en el comercio, salvo las excepciones establecidas por la ley.

 

Pueden adquirir por prescripción positiva todos los que son capaces de adquirir por cualquier otro título; los menores y demás incapacitados pueden hacerlo por medio de sus legítimos representantes.

 

De la Prescripción Positiva en los artículo 1151 del Código Civil federal y 1096 del Código Civil de San Luis Potosí nos dice que  La posesión necesaria para prescribir debe ser: I. en concepto de propietario, II. pacífica, III. continua y IV. pública.

 

En el primer punto nos habla que “sea en concepto de dueño”  y esto quiere decir que no basta con poseer la cosa, es necesario que esa posesión se tenga en concepto de dueño, es decir que la cosa se posea con el carácter o calidad de propietario.

 

Pasando al segundo punto “que sea pacífica” en el artículo 823 del Código Civil federal  dice que se entiende por posesión pacifica la que se adquiere sin violencia, así el que compra una cosa a quien no es su dueño normalmente entrará en su posesión en forma pacífica, pues ninguna violencia hace para obtenerla por lo que en este aspecto tendrá la posibilidad de adquirir la propiedad por prescripción. El artículo 1154 del mismo Código dice que cuando la posesión se adquiere por medio de violencia, aunque esta cese y la posesión continúe pacíficamente, el plazo para la prescripción será de diez años para los inmuebles contando desde que cese la violencia.

 

El tercer requisito para adquirir la propiedad es que el bien o la cosa de que se trata se posean en forma “continua”, esta es la que no se ha interrumpido por alguno de los motivos señalados en los artículos 1168 del Código Civil federal y 1113 del Código Civil de San Luis Potosí.

 

I)            Si el poseedor es privado de la posesión de la cosa o del goce del derecho por más de un año.

II)           Por demanda u otro cualquier género de interpelación judicial notificada al poseedor o al deudor en su caso.

III)          Porque la persona cuyo favor corre la prescripción reconozca expresamente, de palabra, o por escrito, o tácitamente por hechos indudables, el derecho de la persona contra quien prescribe.

 

Por último, el cuarto punto nos dice que la posesión apta para prescribirse debe ser “pública” y conforme al artículo 825 del Código Civil Federal esto se refiere a que es la que se disfruta de manera que pueda ser conocida por todos. También es la que está inscrita en el registro de la propiedad. Y este requisito solo es exigible para la prescripción de los inmuebles.

 

El tiempo necesario para la prescripción de inmuebles es de cinco años, cuando la posesión se tenga en concepto de propietario, con buena fe y cumpliendo con los cuatro requisitos  que anteriormente se mencionaron. En cambio si la posesión de los inmuebles es de mala fe el plazo se duplica, pues se requerirán de diez años, además de cumplirse con los mismos cuatro requisitos ya mencionados.

 

Se entiende por buena fe al que posee por compraventa (es un contrato por el cual uno de los contratantes se obliga se obliga a entregar una cosa determinada y el otro a pagar por ella un precio cierto, en dinero o signo que lo represente), por sucesión (trasmisión de los bienes de una persona fallecida), o por cualquier otra causa que realmente transmita la propiedad, y quien ignorando los vicios de un título que no transfiriéndole la propiedad le permite considerarse dueño a sí mismo. En cambio por mala fe se entiende que es quien entra en la posesión sin título alguno para poseer, también el que conoce los vicios de su título que le impiden poseer con derecho. Tales son los casos del que entra a poseer un inmueble mediante despojo, o del que compra una cosa mueble sabiendo que es robada.

 

Los artículos 1153 del Código Civil Federal  y 1098 del Código Civil de San Luis Potosí mencionan que los bienes muebles se prescriben en tres años cuando son poseídos de buena fe, pacífica y continuamente y,  siendo de mala fe el tiempo de prescripción será de cinco años.

 

La suspensión de la prescripción es la imposibilidad que establece la ley para que se empiece a contar o para que pueda seguir corriendo el tiempo de prescripción.

 

Los artículos 1167 del Código Civil federal y 1112 del Código Civil de San Luis Potosí mencionan que  La prescripción no puede comenzar ni correr:

 

I. Entre ascendientes y descendientes, durante la patria potestad, respecto de los bienes a que los segundos tengan derecho conforme a la ley;

II. Entre los consortes;

III. Entre los incapacitados y sus tutores o curadores, mientras dura la tutela;

IV. Entre copropietarios o coposeedores, respecto del bien común.

V. Contra los ausentes del Distrito Federal (en el caso de San Luis Potosí para los ausentes del estado) que se encuentren en servicio público;

VI. Contra los militares en servicio activo en tiempo de guerra, tanto fuera como dentro del Distrito Federal (en el caso de San Luis Potosí dentro del estado).

 

En los casos en que los propietarios no se encuentren en ninguna de las situaciones referidas en ninguno de los párrafos anteriores, el tiempo de la prescripción sí podrá empezar a contarse.  Sin embargo, puede suspenderse el tiempo para la prescripción por caer el propietario en algunas de las siguientes circunstancias contempladas por la ley:

  • La prescripción no puede comenzar ni correr contra los incapacitados, sino cuando se haya discernido su tutela conforme a las leyes. Los incapacitados tendrán derecho de exigir responsabilidad a sus tutores cuando por culpa de éstos no se hubiere interrumpido la prescripción.
  • Entre ascendientes y descendientes, durante la patria potestad, respecto de los bienes a que los segundos tengan derecho conforme a la ley;
  • Entre los consortes;
  • Entre los incapacitados y sus tutores o curadores, mientras dura la tutela;
  • Entre copropietarios o coposeedores, respecto del bien común.
  • Contra los ausentes del Distrito Federal que se encuentren en servicio público;
  • Contra los militares en servicio activo en tiempo de guerra, tanto fuera como dentro del Distrito Federal.

 

La prescripción se interrumpe:

I. Si el poseedor es privado de la posesión de la cosa o del goce del derecho por más de un año (

II. Por demanda u otro cualquiera género de interpelación judicial notificada al poseedor o al deudor en su caso;

Se considerará la prescripción como no interrumpida por la interpelación judicial, si el actor desiste de ella, o fuese desestimada su demanda;

III. Porque la persona a cuyo favor corre la prescripción reconozca expresamente, de palabra o por escrito, o tácitamente por hechos indudables, el derecho de la persona contra quien prescribe.

 

El efecto de la interrupción dice el artículo 1175 del Código Civil Federal y1120 del Código Civil de San Luis Potosí, en inutilizar, para la prescripción, todo el tiempo corrido antes de ella.

 

De la manera de contar el tiempo para la prescripción, este contiene 5 artículos, del 1176 al 1180 del Código Civil federal que son reglas sobre la manera de contar el tiempo para la prescripción. Según el primero de ellos el tiempo para la prescripción se cuenta por año y no de momento a momento. La segunda regla es los meses se regularan por el número de días que les correspondan, la tercera es cuando la prescripción se cuente por días (24 horas), la cuarta regla es que el día que se comienza la prescripción se cuenta siempre entero aunque no lo sea, y según la última regla cuando el ultimo día sea feriado, no se tendrá por completa la prescripción, sino cumpliendo el primero que siga, si fuere útil, esto quiere decir que si a la ultima hora del primer día hábil se interrumpe la prescripción el tiempo hasta entonces transcurrido habrá quedado inutilizado.