San Luis Potosí, S.L.P. 18 de Julio de 2018
LA MATERNIDAD SUBROGADA
Ximena Alejandra Hernandez Navarro | 15/09/2016

Se entiende por maternidad subrogada  al acto productor que genera el nacimiento de un niño gestado por una mujer sujeta a un pacto compromiso mediante el cual debe ceder los derechos sobre el recién nacido a favor de otra mujer que fungirá como madre de este.

 

Otros términos que se utilizan para referirse a esa técnica de reproducción asistida son los de madre gestacional y vientres de alquiler. Para  obtener el embarazo de la madre gestante, se utiliza la fecundación  artificial o in vitro que consiste en la unión de un ovulo y un espermatozoide fuera del cuerpo de la madre, dependiendo del caso.

 

La maternidad subrogada surgió a partir de las consecuencias de las técnicas de reproducción asistida, la que ha dado pie a múltiples controversias en el ámbito.  Tiene por objetivo permitir que las personas que no pueden tener hijos propios puedan tenerlos.

 

Existen diferentes causas para que esta técnica se produjera como problemas de esterilidad e infertilidad, cuestiones de estética física de mujeres sin tener impedimento de infertilidad o esterilidad que desisten de embarazarse simplemente por conservar un buen aspecto físico, también existe la fecundación post mortem y por ultimo personas solteras o de parejas homosexuales.

 

Esta técnica comienza en 1975 en California, Estado Unidos, cuando un periódico de esa ciudad publica que se solicita una mujer para ser inseminada artificialmente, a pedido de una pareja estéril, ofreciendo una remuneración. Posteriormente, se constituyeron diversas organizaciones profesionales tendientes a contactar a madres portadoras con parejas interesadas y desde luego, surgieron conflictos que debieron ser resueltos en los tribunales y su consiguiente debate social.

 

En mi opinión puedo concluir que una de las primeras observaciones que arroja este tema es la novedad que representa ya que estamos en un mundo más globalizado, donde los avances de la ciencia crecen y ofrecen más oportunidades en todos los aspectos de la vida del ser humano, pero en la sociedad  puede causar un gran  impacto a las estructuras de pensamiento de lo que naturalmente conocemos y, por ende, deben ser reguladas por el derecho.

 

En consecuencia de estas funciones nos hace considerar sobre velar y proteger de celular y entes orgánicos que aún no gozan de personalidad jurídica y nos une a un contexto que nos invita a reflexionar ficciones jurídicas que ya se habían revisado desde el Derecho Romano como lo es el “no nacido”.

 

Se establece que la norma constitucional confiere a la pareja o individuos el derecho de decidir de manera libre y responsable sobre la conformación de su familia, la procreación o no de hijos y en caso afirmativo de su número y espaciamiento, por lo tanto se puede reconocer esta técnica de procreación.

 

Por cuanto a los contratos de maternidad subrogada, se  puede afirmar que son validos sobre los requisitos  de someterlos a una estricta vigilancia sobre las reglas que convengan las partes entre las que se encuentran el consentimiento voluntario e informado de las partes con los alcances que puede llegar a tener y que las personas interesadas en rentar el vientre tengan la intención de remunerar proporcionalmente, a demás de todos los gatos que puede alcanzar el embarazo.

 

Se cuestiona de igual forma  ya que no está regulada, pero tampoco está prohibida y el único límite de prohibición es que le produzca un daño o perjuicio a terceros, es por ello que es necesario legislar todas las consecuencias y el procedimiento para que de esta manera se proporcione a la sociedad marcos jurídicos de vanguardia que posibiliten normar todas estas cuestiones.