San Luis Potosí, S.L.P. 16 de Diciembre de 2018
DERECHO FUNDAMENTAL DE LEGALIDAD
Artículo 16. Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento.
José Abel Fuentes Guzmán | 26/01/2016

Derecho fundamental de legalidad, consagrada en el artículo 16 constitucional, la debida fundamentación y motivación.

Comprendamos esta garantía, ahora derecho humano consagrado en la Ley Suprema, como el que brinda mayor protección al gobernado dentro del orden jurídico mexicano. Este precepto legal, contiene una gama amplísima de contenido, por la defensa que brinda al sistema jurídico desde la óptica objetiva, en la Constitución, hasta las disposiciones administrativas o reglamentos más minuciosos, este derecho humano, consagrado en el rezo del primer párrafo del artículo 16 Constitucional, condiciona cualquier acto de molestia en los términos que señala, así como cumplir con los requisitos esenciales del acto que debe ser fundado y motivado.

Entendamos la fundamentación como el requisito que debe contener todo acto de molestia, en el que se debe disponer la norma general aplicable, que actualice la hipótesis al caso concreto y, de esa manera produzca indubitablemente, ajustado a las leyes aplicables el acto de molestia hacia el gobernado, el acto por sí mismo deberá cumplir con las obligaciones exigidas por la misma constitución.

Entonces, analizamos el segundo requisito dispuesto en la Carta Magna, que es la motivación y que debemos comprender por el lado formal, como el argumento explicativo y congruente del acto y, para que a su vez cause efecto material de la motivación, que son las razones suficientes y debidas, del supuesto en que se colocó al sujeto, objeto del acto jurídico emitido por la autoridad y de esa manera vincular el hecho ajustado al derecho, configurando un acto de molestia permitido por la Constitución.

Ahora bien, el arábigo 16 de la Constitución, se ve violentado por un acto de molestia, que carezca de los elementos esenciales (que en apariencia son sencillos, pero deben contener un completo marco jurídico y de hecho para no ser objeto de inconstitucionalidad), como lo es fundar y motivar, en forma correcta, legal y ajustado a derecho, cumpliendo con las obligaciones impuestas por el mismo numeral, es entonces, cuando no se cumplen esas disposiciones, que el gobernado goza inherentemente, se encontrará en la posibilidad de combatir y solicitar esa violación a sus derechos humanos, a través de un procedimiento constitucional, que procurara la defensa de los derechos consagrados y emanados de nuestra Ley Suprema.